Sé una esposa excelente para una vida cristiana conforme a los principios divino

Una esposa excelente

Mujer virtuosa en las manos de Dios

Sé una esposa excelente. En la Biblia se hace la pregunta, “Mujer virtuosa, ¿quién la hallará? Luego afirma, “Porque su estima sobrepasa largamente a la de las piedras preciosas. El corazón de su marido está en ella confiado…” (Proverbios 31:9-10). La palabra virtuosa nos habla de alguien de fuerza y habilidad. Leyendo el resto de Proverbios 31, aprenderás cuáles son las características que le constituyen una mujer de fuerza y sustancia, y cómo estas características afectan su matrimonio. Nota que el rey Lemuel reconoce que “su estima sobrepasa largamente a la de las piedras preciosas”. La palabra estima signifca que sería increíblemente elevado el salario que tendría que pagar a una mujer semejante: “sobrepasa largamente a…las piedras preciosas”. Así es que la Biblia nos indica que la esposa de excelencia no es nada inferior, sino absolutamente indispensable. ¡Ella vale más de lo que su marido gana!

La esposa Virtuosa

La fuerza de una esposa virtuosa se revela no sólo en su carácter; también en su servicio a los demás. Ella es muy competente y trabajadora en los asuntos de su hogar, de manera que el corazón de su marido confía tranquilamente en las decisiones que ella toma. Sus acciones demuestran la sabiduría divina, y su verdadera bondad se refleja en las decisiones que ella toma. Todo esto logra que gane la estimación y alabanza de su marido y de sus hijos. Esta es la vocación de esposa que Dios te ha dado. Pero, ¿qué produce este carácter, esta fuerza, esta excelencia en tu vida? La respuesta se encuentra al final de Proverbios 31, donde el rey Lemuel declara, “Engañosa es la gracia, y vana la hermosura; la mujer que teme a Jehová, ésa será alabada” (Proverbios 31:30). De ahí viene la fuerza de carácter: su reverencia y temor de Dios. El temor de Dios es un requisito para que cualquiera esposa llegue a tener el carácter que le ayudará a vivir una vida que agrada a Dios. El temor de Jehová es lo que nos motiva a “aborrecer el mal” y “perfeccionar la santidad” en nuestra vida (Proverbios 8:13; 2 Corintios 7:1).

¿Quieres ser una esposa virtuosa? Si tu respuesta es “sí”, entonces necesitas entregar tu vida entera a Cristo, y pedirle que él te llene de esa actitud reverente y temerosa de Dios. Pídele a Dios que te dé un aborrecimiento por el mal o el hábito malo que te cautiva en este momento. Comienza a seguir a Dios, buscándole diariamente en su Palabra, y pidiéndole verdadera santidad de corazón. Haciendo esto, comenzarán a manifestarse la fuerza de carácter y la excelencia que deseas, y cambiarán tu vida.

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